I.El Informe de Riesgos Geopolíticos 2026 analiza la policrisis estructural que fragmenta el orden internacional a través de tensiones bélicas, económicas y tecnológicas. Esta edición de medio término agrega la evidencia del primer semestre: la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán y su tregua sin garante, el desarme judicial de la política arancelaria estadounidense, el viaje de ida y vuelta de los mercados de energía y capital, la confirmación de El Niño y el rearme global récord.
II.La interdependencia funciona hoy como vulnerabilidad estratégica. Sobre los diez riesgos identificados en enero, el balance registra siete en aceleración o materialización plena, dos en curso según lo previsto y uno atravesado por una anomalía que merece capítulo propio: la volatilidad financiera que el mercado decidió ignorar. Ninguno se desactivó.
III.El susto excedió a la conclusión. El sistema absorbió el mayor shock bélico-energético desde 2022 sin quiebre financiero, pero pagó con inflación más alta, tasas duras por más tiempo y un orden internacional que ya negocia sin árbitro. El poder global sigue transitando hacia un modelo más transaccional, coercitivo y menos regido por normas universales. El medio año acelera esa transición en lugar de cerrarla.